CONOCIENDO A MININOT

CONOCIENDO A MININOT

Por: Nuria Victoria Jordà, Historiadora del Arte.

(I) Introducción.

Ignacio Pérez, es el promotor de la empresa Mininot. Licenciado en Bellas Artes comparte la vena artística y trabajó en la empresa Lladró. Después se orientó hacia el marketing y trabajó en una empresa en todo el desarrollo del marketing, ventas y comunicación. Era en octubre del 2020 cuando Mininot comienza la aventura de su andadura y lanza su proyecto. Se trata de un nuevo espacio para albergar las actividades de los artistas falleros y darle toda la visibilidad que se merecen por crear esta artesanía tradicional y reflejar su talento creativo.

En estos tiempos de crisis que afectan a todos y sobre todo al sector fallero, hemos podido realizar una entrevista al propio Ignacio en la cual nos ha contado muchas cosas sobre este proyecto y la Revista SINERGIAS le está muy agradecida.

En cuanto a la misión de la empresa ¿Qué sería para ti un ninot?

El ninot nace con un doble objetivo siendo por un lado el de dar visibilidad al enorme talento creativo que tenemos en la Comunidad Valenciana a través de la actividad de los artistas falleros como una actividad única en el mundo y que no se realiza en ningún otro lugar, además reconocida por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial. Por otro lado, aprovechar precisamente todo ese talento creativo que tenemos en la comunidad a través de las artistas que son muchas y de los artistas falleros para generar nuevas oportunidades de negocio que les permita diversificar un poco su actividad y que no esté totalmente concentrada en lo que es el 19 de marzo.

Para Mininot es aportar su granito de arena, es divulgar esta fiesta. Otras instituciones obviamente ya lo hacen, pero esta es otra forma más de hacerlo a través de la comercialización y de poner a Valencia como referente en el mundo a través de estas fiestas y de dar a conocerlo.

¿Cómo nace esto?

Este proyecto que Ignacio llevaba en la cabeza durante muchos años se aceleró con motivo de la pandemia, ya que todas las preocupaciones que surgieron en el sector fallero a raíz de la pandemia desatada y la suspensión de fallas fue el momento para ayudar al sector con nuevas iniciativas. Tenía claro que la comercialización del ninot tenía que ser profesionalizada y nunca dudó de hacer lanzar una tienda online al uso con la intención de llegar al nivel nacional y al internacional, en el que Mininot se encuentra ahora, a través de una pasarela de pago e inversión.

Llevó un tiempo el barajar y plasmar todas esas ideas para hacerlo realmente profesionalizado. A finales del 2019 antes de la pandemia ya empezó a hablar con algún artista fallero y les gustó mucho la idea, pero al tener encargos de reyes se decidió posponerlo hasta después de fallas.

¿Para cuándo se habría estimado la visión del proyecto sin la pandemia?

Hace muchos años nació la idea, a través de haber trabajado en Lladró donde conoció a muchos artistas falleros, que eran escultores en Lladró, e ilustradores.

Ignacio siempre ha sido de los que “se han pateado Valencia de arriba abajo para ver las fallas, entraba en todas”.  El hecho de observar a la gente viendo las fallas, de esa observación fue un poco de donde surge la idea. 

La admiración que despertaba en los visitantes y ese “efecto guau” que producía en la gente, el quedarse alucinados y oír los mismos comentarios “es que te dan ganas de coger un trocito, de llevártelo”, es aquí cuando se empieza a pensar si hay alguna manera de poder comercializarlo y de hacer algo especial a raíz del interés y el sentimiento que despiertan para poder generar esas oportunidades a través de los artistas con el objetivo final a largo plazo de hacerlo accesible a todo el mundo a nivel nacional e internacional.

Has sido un poco el innovador porque hasta ahora no se tenía conocimiento de que nadie hubiera realizado este proyecto que poco a poco se está conociendo más y la empresa va creciendo. ¿Cuáles son para ti los valores de la empresa?

A nivel de tienda online es la primera y pionera que comercializa auténticos ninots de distintos artistas falleros. Muchos de ellos han hecho encargos y se han creado su propia web, pero siempre de forma muy vertical. Otras maneras han sido las plataformas que ponen en contacto a clientes con el artista fallero y es digno de elogio.  Los valores de la empresa son la transparencia, la honestidad en el sentido que no puede estar de hoy para mañana porque es un trabajo artesanal con proceso creativo y pueden tardar entre 15 a 30 días. Otros valores son la cercanía del público, la artesanía que hay que ponerla en valor en estos tiempos tecnológicos que pueden ayudar a potenciar el valor de lo hecho a mano.

II. Relaciones con el público. Nuria Victoria Jordà. Historiadora del Arte.

¿Quién sería el público principal? ¿Quién se mantiene?

El modelo de negocio va pivotando y es la propia demanda la que te lo va indicando. En principio el producto u obra de arte fue creada pensando en ese mundo infantil, de magia, fantasía, fábula, cuentos… surgiendo la idea de las fallas infantiles. La vinculación emocional que surge en el visitante sumado al “efecto guau” que en él se produce se centraba en las fallas infantiles, y en ese momento en el que el visitante decía “Me llevaría un trocito”.

Este público objetivo no solo estaba enfocado hacia el mundo infantil sino hacia nosotros mismos, que “intentamos sacar el niño que llevamos dentro”, tal y como decimos en Mininot, y” es que todos llevamos un niño dentro y cuando estamos en nuestro pequeño espacio, viendo una falla infantil no nos damos cuenta que estamos siendo un poco niños y nos surgen esas emociones”. Aparte de este tipo de público, se van descubriendo otros como el coleccionista, perfiles de hombres que hasta ahora las producciones hechas dan una ligera ventaja al comprador de perfil de mujer, pero el de hombre no está tan lejos, y según la temática se van encajando los perfiles.

¿Las comisiones falleras han realizado encargos particulares?

Es más público. Las comisiones falleras trabajan con sus artistas falleros y no se trata de suplantar las actividades de estos sino hacer una actividad horizontal paralela a su actividad principal que es hacer fallas. Si sirve como complemento y ayuda de toda la situación que estamos sufriendo pues mejor que mejor. Toda ayuda es buena y bien recibida.

Nos llegan encargos de empresas para empresas, escaparates, para exponer en eventos como por ejemplo en el pasado mes de diciembre de 2020 en “San Silvestre Vallecana de Madrid”.

Y, ¿En cuanto a las galerías de arte y los museos?

Se está trabajando en esta línea, pero tardará en llegar porque es complicado, ya que el ninot es un arte popular efímero y no está reconocido como un arte que tenga que estar a la misma altura que una escultura o una pintura. Nos gustaría darle la vuelta porque al fin y al cabo es arte en estado puro, da igual que sea efímero o popular.

Exponer ninots en galerías de arte, ¿Por qué no? Existe una tendencia que es la de “Art Toys”, que se puede considerar una línea en la que podría tener cabida, pero tiene unas características determinadas y muy claras.

Otra de las misiones de llevar este arte por el mundo, es que el ninot por sí mismo se reconoce lo que es por su propia estética ya que cada artista fallero tiene su estilo. El Ninot, se reconoce por su propia esencia y estética, y es lo que tenemos que ser capaces de llevar por todo el mundo, que sea reconocido como tal, como Ninot.

¿Qué es lo más difícil que te surgió o te ha ido surgiendo a la hora de crear la marca de la empresa?

Es complicado porque abarca muchas cosas, y cada una se realiza en su momento. Al inicio se creó el modelo de negocio, se pensó en si encajaban todas las piezas y si las hipótesis sobre las que se trabajaban iban a ser o no viables, se realizó la página web y se contactó con el proveedor. Otra de las dificultades ha sido el tener a tiempo los ninots porque no se puede acumular stock de momento.

Lo menos complicado ha sido el factor de crear expectación, ya que al principio se realizaron sorteos por medio de las redes sociales en los que el público respondió muy bien.

¿Alguna vez te han hecho un Ninot?

No, de momento estoy para servir a los demás. Ni lo he pedido. Sin embargo, a mi hija sí el “Minicornio pequeño”. La gran mayoría de los encargos que llegan son personalizados y encantan.

En relación a los encargos y las redes sociales.

Los encargos recibidos son tanto a nivel nacional como internacional. Desde Valencia, Lugo, Soria, Logroño, Navarra, Granada…hasta Francia, Alemania, Holanda, e Irlanda. Estos encargos son personalizados y va por tamaño y número de figuras. Despiertan mucho interés y los que más se hacen son parejas, individuales, tipo ninot o hiperrealistas. Parten de medidas de un mínimo de 30 cm de alto, hasta el máximo que imaginación quiera.

El presupuesto es variado y oscila desde los ninots más sencillos como mascotas que van desde unos 110€ hasta los más elaborados que pueden abarcar entre 350 y 400€. El precio se ha intentado ajustar pero no es viable porque sería devaluar la actividad del artista fallero.

El proceso de embalaje es complicado al igual que lleva su tiempo y su coste. Las distancias largas y los encargos especiales que se salen de los convencional como un sombrero o una mano que sobresalgan no tienen que sufrir durante el transporte.

¿Cómo se puede obtener un ninot para casa? ¿Cuál es el proceso?

El proceso puede ir desde el artesanal de toda la vida que es hacer el molde y añadir el cartón piedra, hasta el de modelar el corcho, empapelar, dar gotelé y después lijar, pintar y barnizar. También se realizan figuras pequeñas con escayolas que no dejan de ser un ninot. Se hace uso del mismo proceso que se usa en la creación de fallas. Incluso ahora se está utilizando mucho la impresión del modelado en 3D. Primero se realiza la figura con el modelado del programa de ordenador, y luego se imprime en hilo o en resina y después se trata igualmente, se masilla, se lija, y se pinta. De esta manera se realiza el proceso artesanal completo, no se pierde.

Varia mucho también según el tipo de ninot y el destino, y una entrega nacional puede ir entre los 15 a los 30 días. Esto también hace que la parte del embalaje resulte muy compleja. En Valencia la entrega se realiza en mano, e incluso Mininot ofrece la opción de que vayas a recoger el pedido al mismo taller. Se ofrece la experiencia y venta de que el cliente vaya al taller, lo vea, conoce el taller y recoja su ninot.

III. El valor añadido.

Desestacionalizar las fallas ¿Afecta o está afectando a las comisiones falleras?

Las fallas seguirán siendo “eternamente las fallas”, se trata de ser una actividad horizontal y paralela a las actividades que se desarrollan. El concepto nace al hilo por cómo está afectando la pandemia a la actividad de los artistas falleros y darles un complemento o una oportunidad a aquellos artistas falleros que no trabajan durante todo el año. Todos aquellos que quieran o puedan hacer una actividad en paralelo no tienen que renunciar a sus capacidades y posibilidades como centros comerciales, escaparates, incluso la calle como hicimos estas navidades poniendo ninots de corte fallero en las calles. Es llevarlo lo más lejos posible como, por ejemplo, algunos artistas que han llevado fallas a EEUU.

En esta actividad que desarrolla el artista fallero, ¿Qué es lo que prima?

La cercanía es lo que prima junto a la labor de concienciación y de poner en conocimiento la actividad del artista fallero. Actividad que se pone en compromiso con los visitantes y por intentar mantener el nivel de calidad del ninot y un trabajo de divulgación de que es un trabajo artesano y lleva su tiempo de realización.

¿Cómo se aplica el valor histórico en este trabajo?

Los artistas falleros que colaboran pueden hacer “renacer” el ninot de la falla que tengas a tu elección simplemente porque fue tu falla, la de un familiar, la de un amigo o simplemente te encantó ese año, por cualquier motivo ese resurgir le aplica el valor histórico, es decir que compras un trozo de cultura y parte de la historia de la cultura valenciana y al hacerlo esto forma parte de tu propia historia.

(Nota de la redactora). Este próximo mes de marzo de 2021, y otro año con la suspensión de las fallas cuya ausencia es física, pero no sentimental, se va a realizar una campaña del 1 al 19 de marzo “Portem la flama” en colaboración con Don Falleret, en apoyo al sector de las comisiones falleras para visibilizar este mal momento que arrastra y está sufriendo el sector fallero.

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