EL MUSEU DE PREHISTÒRIA NOS SUMERGE EN EL MEDITERRÁNEO DESDE HACE 30.000 AÑOS CON ‘LA PREHISTORIA Y EL MAR’

EL MUSEU DE PREHISTÒRIA NOS SUMERGE EN EL MEDITERRÁNEO DESDE HACE 30.000 AÑOS CON ‘LA PREHISTORIA Y EL MAR’

La mostra forma part de la sèrie ‘Tresors del Museu’ del centre museístic de la Diputació de València amb una selecció de les col·leccions de malacofauna i ictiofauna d’una cronologia entre 30.000 i 3.000 anys

El Museo de Prehistoria de València nos acerca a las últimas investigaciones zooarqueológicas realizadas en el sector central del litoral mediterráneo peninsular sobre el aprovechamiento de recursos marinos con la exposición temporal ‘La Prehistoria y el mar. Recursos marinos en el pasado’. Comisariada por el conservador del Museo de Prehistoria Josep Lluís Pascual Benito, forma parte de la serie ‘Tresors del Museu’ que, en este caso, presenta col·lecciones de moluscos y peces marinos, muchas de las cuales no habían sido expuestas hasta ahora.

Para el diputado de Cultura, Xavier Rius, la exposición “es un ejemplo más de la gran calidad de las propuestas que plantean nuestros conservadores y técnicos. Una muestra con un diseño muy esmerado y una museografía comunicativa excelente que, además, iniciará una itinerancia en 2022”.

La muestra “forma parte de la serie Tresors del Museu, exposiciones de pequeño formato que presentan una pieza o una colección de piezas del museo, con el objetivo de mostrar al público no especializado las últimas investigaciones o nuevas intervenciones, siempre de una manera innovadora para experimentar en nuevos recursos museográficos”, explica el jefe de exposiciones, Santiago Grau.

El comisario Josep Lluís Pascual Benito pose en valor que la exposición “nos muestra la variedad de usos que las sociedades del pasado dieron a los productos de procedencia marina, como es el uso alimentario, la fabricación de adornos personales o la simbología”.

“Un caso excepcional es la presencia de un delfín mular depositado en un enterramiento humano de carácter secundario ubicado en una fundición junto a la desembocadura del Serpis. Se trata de un hecho único y extraordinario porque se conocen depósitos de animales terrestres como perros, vacunos y cerdos, pero nunca se había encontrado un cetáceo en contexto funerario”, explica el comisario Josep Lluís Pascual Benito.

Dividida en cinco ámbitos, muestra más de un centenar de piezas procedentes de yacimientos arqueológicos valencianos que se conservan en el Museo de Prehistoria de València y que cubren una cronología de entre 30.000 y 3.000 años. A partir de estos restos se hace patente como los recursos marinos fueron aprovechados por las comunidades prehistóricas de formas muy diversas.

Uso alimentario

En el Golfo de València la información sobre el uso alimentario de productos marinos durante el Paleolítico superior es escasa. Los yacimientos costeros de entonces se encuentran actualmente bajo el agua, por la inundación de las plataformas costeras a causa de la subida del nivel del mar al acabar el periodo glacial. Posteriormente, se constata el consumo de varias especies de moluscos como berberechos, lapas y bígaros, y de peces como doradas, lisas y corvinas, entre otras. Estos productos del mar llegaron a veces a yacimientos del interior situados a más de 40 km de la costa, lo que muestra el uso de sistemas de conservación, como el secado al sol o el ahumado.

Fabricación de enseres

Moluscos y peces no solo sirvieron de alimento. Varias conchas se aprovecharon para la decoración cerámica o como recipientes, algunos de ellos con colorantes y alisadores. Con otras conchas se confeccionaron cucharas, cucharones, agujas e instrumentos musicales (trompas), mientras que grandes huesos de cetáceos -costilla y vértebras- fueron utilizados como mesas de trabajo o yunques.

Adornos personales

Otro uso de las conchas de numerosas especies de moluscos fue la fabricación de adornos personales, dotándolas de perforación como elemento de suspensión. En este ámbito, presentamos tres procesos completos de fabricación de adornos: perlas discoidales a partir de berberechos; colgantes o botones arciformes a partir de labios de Semicassis undulata; y colgantes ovales a partir de recortes rodados de bivalvos.

Se muestran piezas de adorno de conchas, sueltas o engarces en collares de más de una docena de yacimientos valencianos, donde se puede ver las diferentes especies características de cada periodo prehistórico, consecuencia de motivos culturales o de su disponibilidad por la temperatura del mar. A partir del Neolítico también se fabricaron otros adornos más elaborados: perlas discoidales durante toda la Prehistoria reciente, colgantes ovales, anillos y brazaletes durante el Neolítico antiguo y botones durante el Calcolítico. Como adornos se usaron también las vértebras de peces cartilaginosos, entre las que se han identificado varias especies de rayiformes y tiburones.

Valor simbólico

Muchos de los adornos tendrían un valor simbólico añadido, pero también hay otros que se asocian con el mundo de los muertos, como por ejemplo conchas no perforadas ni manipulades, documentadas en cuevas de entierros del Neolítico final/Calcolítico, hace unos 5.000 años, las cuales formarían parte del ritual funerario y que pueden considerarse como amuletos-ofrendes funerarias y, excepcionalment, como ofrenda alimentaria. Asimismo, otras conchas marinas no manipulades han servido para la fabricación de ídolos.

La exposición ‘Prehistoria y el Mar’, de producción propia del Museo de Prehistoria, entrará a formar parte del circuito de exposiciones itinerantes del museo de la Diputación a partir de próximo año.

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