Por Joan J. Soler Navarro. Presidente de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte. Doctor cum laude en Ciencias sociales y jurídicas y doctorando de Creación Artística / Bellas Artes en la UMH.
La Valencia Jazz «What a Wonderful World» Band, con Ximo Tebar al frente, ha vuelto ha protagonizar una de las grandes citas del Festival Internacional de Jazz de València, ofreciendonos un concierto memorable que confirma el extraordinario momento creativo que vive el jazz valenciano y la energética vitalidad de Ximo Tebar. Sobre el escenario se reunieron algunos de los músicos más destacados de la escena actual para firmar una actuación deslumbrante en la que tradición, innovación e improvisación se fundieron con absoluta naturalidad y levantó en aplausos a un repleto auditorio congregado en la Sala Iturbi. Al unísono, conectamos y respondimos desde el primer compás con un entusiasmo creciente, entregándonos a una propuesta musical que recorrió con brillantez diversos estilos y sensibilidades sin perder nunca la cohesión, la elegancia y la complicidad entre todos los intérpretes la percepción de lso espectadores..
Uno de los momentos más emotivos de la velada llegó con la interpretación de La Bohème, en la que Cristina Blasco conquistó al auditorio gracias a una voz cálida, elegante y llena de matices. Poco después, Bárbara Breva protagonizó otra de las ovaciones de la noche con una conmovedora versión del bolero Júrame, elevada por el refinado e imaginativo arreglo firmado por Ximo Tebar, que sorprendió por su originalidad y sensibilidad.
El virtuosismo instrumental brilló con fuerza durante toda la actuación. Los inspirados solos de David Pastor, José Luis Granell, Will Martz y Joan Monné arrancaron continuos aplausos gracias a su creatividad y brillantez, mientras la sólida base rítmica formada por Víctor Merlo e Igor Tavan sostuvo con energía, precisión y elegancia el pulso del concierto.
La expectación alcanzó uno de sus momentos culminantes con el estreno absoluto de JAZZ 4’33», la nueva composición de Ximo Tebar, vinculada a sus publicaciones JAZZ 4’33» y El silencio improvisa. La obra cautivó al público por su carácter abierto, contemporáneo y profundamente evocador, convirtiéndose en una auténtica experiencia sonora en la que la improvisación adquirió un papel protagonista. A ello contribuyó la participación de los invitados internacionales Matthew Simon, Stephan Braun y Maciej Bronisław, cuya presencia enriqueció aún más una propuesta artística de gran ambición.
El tramo final del concierto elevó todavía más la emoción con una intensa intervención solista de Ximo Tebar, inspirada en la esencia del blues más auténtico. Como broche de oro, y hacernos alcanzar la plenitud emocional, la banda interpretó What a Wonderful World, enlazándola de forma magistral con Libre, de Nino Bravo, en un innovador arreglo que emocionó profundamente al auditorio. Las voces de Cristina Blasco y Bárbara Breva, unidas al coro espontáneo del público, transformaron el cierre en un momento de auténtica comunión entre artistas y espectadores, culminando con una prolongada ovación y todo el Palau de la Música puesto en pie.
La actuación no solo confirmó el altísimo nivel artístico de la Valencia Jazz «What a Wonderful World» Band, sino que consolidó el proyecto liderado por Ximo Tebar como una de las iniciativas más sólidas, originales y estimulantes del panorama jazzístico valenciano y nacional. Una noche de esas que permanecen en la memoria y que evidencian la extraordinaria vitalidad y proyección del jazz hecho en la Comunitat Valenciana.

