Inaguración: 24 de septiembre, 6 p.m. Galería La Cometa. (Carrera 10 No. 94 A – 25) Bogotá.
Luisa Pastor presenta su obra reciente «𝘛𝘳𝘢𝘮𝘢 𝘺 𝘶𝘳𝘥𝘪𝘮𝘣𝘳𝘦: 𝘦𝘴𝘤𝘳𝘪𝘵𝘶𝘳𝘢𝘴 𝘥𝘦𝘭 𝘷𝘢𝘭𝘰𝘳», en una exposición individual.
Luisa Pastor convierte las páginas de antiguos cuadernos de contabilidad en tejido. En ese gesto, traslada la pregunta sobre el valor a la propia estructura de la escritura contable. El cuaderno, que durante décadas registró movimientos de dinero y que podemos leer como un archivo de huellas de intercambios, ahora se sobreescribe con la máxima presencia del valor: el oro. Sometida a esta traducción material, la escritura contable se abre a una lectura alternativa de las relaciones económicas y simbólicas que atraviesan el lenguaje.

En las obras de Luisa, las cifras habitan la urdimbre: esos hilos verticales en el telar que permanecen fijos, separados unos de otros, solo se relacionan entre sí cuando aparece la trama, el hilo que los cruza y los vincula. Tejer es, en este sentido, poner las cosas en relación, y el cuaderno de contabilidad, concebido como herramienta de cálculo, ya era un tejido de esa clase, porque cada asiento relacionaba a quien debía con quien debía recibir y sostenía, en esa unión mínima, algo del orden de un tejido social. Esa reciprocidad, que gobierna tanto la cuenta como el tejido, es lo que Luisa expone al convertir el cuaderno en tejido.
La operación tiene una genealogía precisa en la investigación que Luisa ha dedicado a la deconstrucción poética del lenguaje en los libros de contabilidad, basando sus estudios en las teorías estructuralistas y posestructuralistas que abordan la ruptura, fragmentación y desarticulación del lenguaje. Si pensamos que Saussure comparó la lengua con una hoja de papel cuyo anverso sería el pensamiento y cuyo reverso, la representación mental del sonido, advirtiendo que no es posible cortar uno sin cortar también el otro. Luisa toma esa advertencia al pie de la letra, porque lo que corta es una hoja cuya razón de ser era garantizar que cada cifra remitiera a un único sentido y la desplaza hacia otra cosa.
En este cubrir, cortar y entrelazar, una página no se recompone en otra imagen, sino en la estructura que la sostiene desde dentro. De allí que las piezas se desplacen de los sistemas de notación en los que cada marca corresponde sin ambigüedad a un solo elemento, a los sistemas densos, como el dibujo o la pintura, en los que la marca no admite una lectura única. El libro de cuentas es quizás la notación más estricta que la vida cotidiana produjo. Al tejerlo, Luisa pasa esta notación al territorio de la densidad y el número se vuelve oro depositado en las hojas, materia pura. Escribir con el oro es, en este sentido, romper el discurso económico con el mismo valor que este invoca. El oro que recorre las tramas remite, además, a un doble yacimiento: el que se extrae de la tierra y el que yace bajo el signo, enterrado en capas de convención. En la tierra, el oro aparece de dos maneras, en la veta que corre por la oscuridad de la roca y en el lecho de los ríos, que lo desprenden lentamente de la montaña y lo van dejando, grano a grano, en los meandros. Luisa corta, excava el documento y levanta su superficie en busca de lo que la escritura contable cubre mientras nombra, y la cuadrícula, fija en su
trazado como un cauce, recibe lo que la trama, hecha corriente, va depositando a su paso.
Luisa Pastor interpreta la aritmética del valor. Y en esa interpretación, lo que antes ordenaba el mundo de las cuentas se vuelve grieta, murmullo, poesía.

Luisa Pastor, (Alicante, España, 1977)
La obra de Luisa Pastor se contrapone a la obra tradicional, al recuperar la capacidad y la política del fragmento. A través del lenguaje utilizado en sus obras, la artista construye universos ficcionales que invitan a la reflexión en torno a los marcos de referencia que estructuran la realidad material del mundo contemporáneo.
Pastor es Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Granada y doctora cum laude en Bellas Artes, con Premio Extraordinario de Doctorado, por la Universidad Miguel Hernández de Elche, centra su tesis en los estudios franceses sobre la deconstrucción del signo lingüístico y el collage. En 2017, obtiene la beca posdoctoral concedida por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en el Instituto de Investigaciones Estéticas en Ciudad de México, bajo el título “Arte, violencia y espectáculo: un estudio sobre las diversas manifestaciones artísticas del arte contemporáneo mexicano en la era del capitalismo gore” bajo la dirección del Dr. Cuauhtémoc Medina. Al mismo tiempo, obtiene en la Beca de Excelencia de Programas Especiales del Gobierno Mexicano (SRE/AMEXCID) de “Estancias de Creación Artística”, para realizar el proyecto: “Memento Mori: un estudio plástico y conceptual sobre la irreverencia política de la muerte en la cultura contemporánea mexicana” bajo la dirección de fotógrafo Luis Cobelo en Ciudad de México (México), durante los años 2015 y 2016. En 2020, Pastor es la artista seleccionada para representar a España en “Paper-Routes – Women to Watch 2020”, en el National Museum of Women in the Art, en Washington D. C.
Entre sus premios y becas, podemos destacar la Beca de la Fundación Bilbao Arte (2020) y el premio “Ciutat de Alcoi Llançadora” de Creación en Investigación en Arte, con el proyecto Todo lo sólido se desvanece en el aire, expuesto en el IVAM-Cada, Alcoi, 2023. El proyecto Eutropia. Tectonic Voices se expone en el C3A – Centro del Creación Contemporánea de Andalucía en Córdoba, como proyecto ganador con la Beca C3A-DKV, junto al artista sonoro Juan Cantizzani, en 2023. También, ese mismo año obtiene una Residencia de Creación Cerámica Contemporánea en la Escuela Técnica Superior de Cerámica de L´Alcora, en Castellón. A finales de enero de 2025, clausura su primera exposición individual “24k. Escrituras de la diferencia” en la galería colombiana La Cometa, con sede en Madrid.
La obra de Luisa Pastor, se ha expuesto en ferias internacionales como, por ejemplo, ARCO Madrid (2022, 2023, 2024, 2025 solo project Banco Mediolanum y 2026), MACO México (2026), MARTE (Castellón, 2024), ARTBO (Bogotá 2022, 2025), Estampa (Madrid, 2021), JustXL Lisboa (2018), Bodega ACME (Ciudad de México, 2017), JUANNIO (Guatemala, 2018), SALÓN ACME nº 4 (Ciudad de México, 2015) entre otras.
Su obra se encuentra en colecciones públicas y privadas como, por ejemplo, la Colección de Arte Contemporáneo de la Generalitat Valencia, Colección DKV, IVAM-Cada Alcoi, Diputación y Ayuntamiento de Alicante, Diputación de Badajoz, Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, Colección Pilar Citoler, Colección Clarissa Bronfman, Colección Candela Álvarez Soldevilla, Fundación Otazu, Colección MICA,
entre otras.
