Shiras Galería – Sala Principal
Shiras Galería inauguraba una nueva exposición el jueves 28 de mayo, titulada “Pinturas sinfónicas”, del artista Luis Fernández (Oviedo, 1967). Esta muestra, se realiza en colaboración con el crítico Juan Bautista Peiró que le dedica un texto al último proyecto del artista.
La exposición parte de la relación entre pintura y música, entendiendo ambas disciplinas como lenguajes construidos a partir de variaciones de ritmo, intensidad, armonía y tensión. Del mismo modo que una composición musical evoluciona constantemente a través de los cambios de tempo, dinámica o las variaciones tonales, las obras de Luis Fernández exploran cómo la imagen puede transformarse mediante fragmentos, contrastes y recorridos visuales que modifican la experiencia del espectador.
Esta comparación se hace evidente en las obras del artista, donde parte de pinturas de la historia del arte para seleccionar y delimitar escenas o fragmentos que reinterpreta.
Observadas de manera aislada, estas zonas pueden aproximarse incluso a la abstracción; sin embargo, al integrarse en el conjunto, revelan una imagen reconocible en la que la figuración permanece. De este modo, el artista construye una experiencia visual compleja y cambiante, donde cada fragmento aporta un ritmo y una intensidad propios a la composición total.
De esta manera, el artista consigue invitar al espectador a leer las imágenes de forma más lenta, recorriendo todo el espacio pictórico. Sus obras invitan a detenerse, a desplazarse visualmente y explorar cada fragmento como si se tratara de una secuencia dentro de una composición musical. Es precisamente en este recorrido donde introduce la noción de tiempo en la pintura: la obra ya no se percibe de un solo golpe de vista, sino a través de una experiencia progresiva que se desarrolla mientras la mirada avanza.
Así, las obras de Fernández modifican su expresividad según las zonas que el espectador observa. Algunas áreas transmiten serenidad y equilibrio, mientras otras generan tensión, energía o inquietud. Cada fragmento posee su propia “musicalidad”, un ritmo interno que dialoga con el resto de la composición y contribuye a construir una experiencia visual dinámica, en constante transformación.
Así define Juan Bautista Peiró la muestra: «Luis Fernández construye así un planetario personal donde la verdad sale a relucir (Belleza y verdad, binomio tan querido al poeta inglés John Keats) por diferentes caminos. Caminos que lejos de bifurcarse, se entrecruzan felizmente en estos singulares paisajes, en estos sorprendentes retratos, plagados de referencias a la historia de la pintura del s. XX».
Luis Fernández es un artista de larga trayectoria. Ha realizado múltiples exposiciones individuales tanto a nivel nacional como internacional, en ciudades como Buenos Aires o Carolina del Norte, y colectivas en diversos espacios públicos y privados. Sus obras forman parte de colecciones relevantes de nuestro país.
Así define la muestra la directora artística de Shiras Galería, Sara Joudi: «“Pinturas sinfónicas” propone un recorrido donde el artista Luis Fernández, en su último proyecto para Shiras Galería, revisita iconos de la historia del arte para desarticular sus lecturas tradicionales y abrir nuevas posibilidades de interpretación. Su lenguaje pictórico, atravesado por la tensión entre abstracción, realismo e informalismo, genera superficies dinámicas en las que la imagen se transforma continuamente ante la mirada del espectador. La exposición plantea así una experiencia visual y sensorial donde la pintura se convierte en un espacio de resonancia, memoria y relectura contemporánea».
“Entre líneas y curvas”
Sergio Rocafort – Estefanía Serrano – Francisco Mayor Maestre – Diego Balazs
Finalistas del 28º Premio de Pintura Fundación Mainel 2025.
Shiras Galería – Sala Refugio
Simultáneamente, en el Espacio Refugio, Shiras Galería inauguraba una exposición colectiva titulada “Entre líneas y curvas” en colaboración con la Fundación Mainel, que reúne a cuatro artistas —Sergio Rocafort (Valencia, 1995), Estefanía Serrano (Castellón, 1999), Francisco Mayor Maestre (Madrid, 1990) y Diego Balazs (Perú, 1996)—, todos ellos finalistas del 28º Premio de Pintura Fundación Mainel 2025. A través de sus propuestas, la muestra plantea un diálogo en torno a un lenguaje común: la tensión y el
juego entre la línea y la curva como principios estructurales de la imagen.
Esta exposición reúne piezas de artistas emergentes que toman elementos esenciales de la construcción visual y espacial, como son la línea y el círculo, con el fin de convertirlos en lenguajes capaces de organizar, tensionar y transformar el espacio.
En la obra de Sergio Rocafort, la intensidad del color se enfrenta a la forma, generando composiciones donde lo reconocible se sugiere a partir de la luz y la profundidad. Su pintura se articula como un proceso de construcción y deconstrucción en el que espacio y fragmento se equiparan dentro de una investigación formal en constante transformación.
Por su parte, Estefanía Serrano aborda la línea desde su dimensión más esencial. Su trabajo indaga en este elemento fundamental desde una doble vertiente: la línea como estructura geométrica y como gesto orgánico, vinculada al trazo, al movimiento y a la huella del cuerpo. En sus piezas, la línea se convierte en un campo de estudio que oscila entre el control y la expresividad.
En el caso de Francisco Mayor Maestre, la línea se despliega hasta agotar su potencial orgánico. Su obra propone una reflexión crítica sobre el paisaje entendido como construcción cultural y mental. A través de fragmentos —sensaciones, colores y formas— sus composiciones revelan aquello que subyace tras una aparente ordenación, cuestionando la idea de paisaje como representación estable.
Finalmente, la producción pictórica de Diego Balazs se construye a partir de una iconografía basada en líneas reconocibles y codificadas: los contornos pixelados del videojuego, los trazos contundentes del grafiti o las marcas efímeras del juego infantil.
Sus obras plantean la creación de mundos alternativos que irrumpen en el espacio normativo, evidenciando el poder de la línea como generadora de realidades. Todos ellos, graduados en Bellas Artes, comparten una trayectoria artística ampliamente enriquecedora. En el caso de Sergio Rocafort, cuenta con premios y condecoraciones diversas como el Premio de Pintura de Arte e Investigación de la UPV o el Premio Fundación Bancaja LXXVII Concurso Ciudad. Además, su obra está presente en diversas colecciones nacionales como la Universidad Politécnica de Valencia, la Fundación Bancaja de Valencia o la Fundación Mutua Levante.
Estefanía Serrano también cuenta con una incipiente trayectoria con diversos
premios como el XXIV Premio Nacional de Pintura Real Academia de Bellas Artes de
San Carlos en 2025 o el XXX Premio de Pintura Ciudad de Algemesí, entre otros. La
artista ha realizado exposiciones individuales recientemente como “Recorrer la línea”, en
ECO Les Aules (Castellón) o “El huevo o la Gallina” en la Sala d’Arcs de la Fundación
Chirivella Soriano.
Francisco Mayor Maestre ha sido galardonado con prestigiosas becas como la Beca Mario Antolín Premio BMW 2021 o la Beca Creadores VEGAP en 2024. Recibió el primer premio de la Fundación GACETA en Salamanca en 2022 y el primer Premio en el Certamen Nacional de Pintura Rivas-Vaciamadrid en 2019. Su obra se ha expuesto en países como Alemania, Reino Unido, Suiza, Bélgica o Estados Unidos, entre otros, y forma parte de colecciones como la Fundación Cristina de Masaveu Peterson, BMW group, Fundación Pilar i Joan Miró de Mallorca, la Biblioteca Nacional, la Calcografía Nacional de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, entre otras, además de diversas colecciones privadas.
Por último, hay que destacar la trayectoria del artista Diego Balazs, quien ha realizado exposiciones individuales en espacios como el Centro Párraga o el Centro Damián Bayón. Asimismo, ha participado en exposiciones colectivas en diversas fundaciones y centros de arte, entre ellos el Museo de Málaga, la Fundación Botí, la Fundación Mainel o la Fundación Ibercaja, entre otros. Además, ha recibido becas de producción como las Ayudas de VEGAP e INICIARTE y ha sido residente en programas como la Residencia
para Jóvenes Creadores de la Fundación Antonio Gala y la residencia de creación e investigación del Museo Universidad de Alicante.
