El artista se alza con el Premio Nacional de Creación Artística por «Lo que nos sostiene», mientras Julia Pinilla Gimeno obtiene un accésit con «Cuerpo común». La exposición colectiva reunirá en noviembre seis propuestas que exploran la espiritualidad, los vínculos humanos y la trascendencia desde la creación contemporánea.
El artista Alejandro Mañas García se ha alzado con el V Premio Nacional de Creación Artística SPIRITU 2026 gracias a «Lo que nos sostiene», una sugerente instalación que invita a reflexionar sobre la fragilidad humana y aquello que da sentido a nuestra existencia. El jurado, reunido el pasado 8 de octubre, ha concedido asimismo un accésit a Julia Pinilla Gimeno por «Cuerpo común», una propuesta que reivindica el cuidado, la reciprocidad y la fuerza de los vínculos afectivos. El certamen está organizado por el Museo de Arte Sacro de Teruel (MAST), con el apoyo de la Fundación Térvalis.
En su quinta edición, SPIRITU vuelve a demostrar la capacidad del arte contemporáneo para abordar las grandes preguntas de la experiencia humana. Artistas de diferentes procedencias han presentado propuestas que exploran la identidad, la vulnerabilidad, las relaciones personales y la trascendencia mediante una amplia diversidad de lenguajes plásticos, materiales y enfoques creativos. Un conjunto de obras que invita a mirar más allá de lo visible y a descubrir nuevas formas de aproximarse a la espiritualidad.
«Lo que nos sostiene»: el equilibrio frágil de nuestra existencia
La obra ganadora de Alejandro Mañas García destaca por su capacidad para convertir unos elementos materiales en una poderosa reflexión sobre la condición humana. Mediante la combinación de transferencia sobre aluminio y esmalte sobre piedra, el artista construye una instalación suspendida por un hilo de acero en la que una piedra parece mantenerse en un equilibrio tan improbable como evocador, acompañada de un pequeño autorretrato.
La tensión entre peso y ligereza, estabilidad y caída, materia y espíritu articula una propuesta que sitúa al espectador ante los límites de su propia experiencia. La piedra, aparentemente sometida a las leyes de la gravedad, se convierte en metáfora de nuestra vulnerabilidad y de la búsqueda constante de aquello que nos permite seguir adelante.
«Lo que nos sostiene» abre así una sugerente reflexión sobre la posibilidad de una dimensión espiritual que trascienda lo tangible. ¿Qué nos sostiene cuando las certezas materiales dejan de ser suficientes? ¿Dónde encontramos sentido cuando tomamos conciencia de nuestra fragilidad y de nuestra propia finitud?
Lejos de ofrecer respuestas definitivas, Mañas García propone una experiencia de contemplación abierta, en la que el equilibrio precario de los materiales se transforma en una imagen de la existencia. La obra invita a detenerse, observar y descubrir cómo incluso aquello que parece más frágil puede convertirse en el soporte de una reflexión profunda sobre la vida.
Julia Pinilla Gimeno reivindica el poder del cuidado y los vínculos humanos
El jurado ha distinguido con un accésit a Julia Pinilla Gimeno por «Cuerpo común», una obra de técnica mixta que combina cianotipia sobre papel de cocina, tejido de media, alambre e hilo. La propuesta, que cumple los requisitos académicos establecidos en las bases para optar a esta distinción, aborda la construcción de la identidad a través de nuestra relación con los demás y de la necesidad de cuidado y reciprocidad.
A partir de materiales cotidianos, frágiles y permeables, transparencias y rostros superpuestos, Pinilla Gimeno presenta el cuerpo como un territorio compartido, atravesado por las experiencias, los afectos y las relaciones que contribuyen a definir quiénes somos. Su obra pone el foco en la dimensión colectiva de la existencia y recuerda que nuestra identidad no se construye de manera aislada, sino también a través de quienes nos acompañan.
«Cuerpo común» reivindica el cuidado y el acompañamiento como formas esenciales de relación. Al mismo tiempo, plantea una reflexión sobre la huella que dejamos en otras personas y sobre la capacidad de los vínculos humanos para prolongar nuestra presencia más allá de nosotros mismos.
Seis propuestas para descubrir la espiritualidad desde el arte contemporáneo
Las obras premiadas formarán parte de la exposición colectiva SPIRITU junto con otras cuatro propuestas seleccionadas por el jurado. La muestra reunirá seis miradas diferentes sobre la espiritualidad y permitirá descubrir cómo la creación contemporánea transforma materiales, imágenes y experiencias personales en espacios de reflexión y diálogo.
Junto a las obras de Alejandro Mañas García y Julia Pinilla Gimeno, la exposición incluirá «Almas de luz», de Génesis Oriana Colmenter Mejías; «La piel que respira», de Patricia Moreno Wilkinson; «Alfa y Omega», de Víctor Solanas Díaz; y «Esto es mi cuerpo», de Maravillas Valera.
La inauguración está prevista para la última semana de noviembre. El público podrá acercarse a un conjunto de propuestas que, desde la pluralidad de lenguajes y sensibilidades, exploran cuestiones esenciales de la experiencia humana y abren nuevas vías para pensar la identidad, el cuerpo, los afectos, la vulnerabilidad y la trascendencia.
Con esta quinta edición, el Premio Nacional de Creación Artística SPIRITU consolida su apuesta por impulsar la creación contemporánea y fomentar la exploración artística de la espiritualidad. Una iniciativa que favorece la experimentación con materiales y formas expresivas, al tiempo que promueve el encuentro entre arte, pensamiento y cultura.
SPIRITU vuelve así a reivindicar el potencial del arte como espacio de descubrimiento, diálogo y reflexión; un lugar desde el que abordar las preguntas que nos unen y explorar, a través de la creación, aquello que da sentido a nuestra existencia.
