Inauguración: Miércoles 29 de abril, 20 h. Permanecerá abierta hasta el 06 de septiembre.
Radix plantea una reflexión crítica sobre las posibilidades de representación del subsuelo como espacio de memoria, transformación y especulación ecológica. A partir de una aproximación que combina arte contemporáneo, pensamiento ambiental y fabulación científica, el proyecto propone desplazar la atención hacia aquellas dimensiones de la vida que habitualmente permanecen invisibilizadas, especialmente los sistemas subterráneos que sostienen los procesos vitales y que, sin embargo, rara vez ocupan un lugar central en los discursos museográficos tradicionales.
La propuesta de Tania Candiani se articula mediante la construcción de un bioma ficticio habitado por entidades híbridas que oscilan entre lo botánico, lo mineral y lo especulativo. La instalación se configura como un ecosistema inmersivo en el que convergen plantas vivas, esculturas de vidrio soplado, organismos suspendidos, un raizotrón —dispositivo utilizado para la observación del crecimiento radicular—, proyecciones audiovisuales y una composición sonora octofónica que expande la experiencia perceptiva del visitante. Esta articulación interdisciplinar permite concebir la obra no como una representación cerrada de la naturaleza, sino como una estructura abierta de relaciones, donde la distinción entre lo orgánico y lo inerte se vuelve inestable.
Desde el punto de vista espacial, la intervención transforma arquitectónicamente la sala expositiva mediante una geometría radial y orgánica inspirada en el corte transversal de una estructura vegetal hallada en una publicación del Jardín Botánico de Valencia. Esta reorganización formal convierte el espacio en una extensión corporal, en una anatomía expandida que remite a una planta imaginaria cuya posible pertenencia al territorio valenciano permanece deliberadamente ambigua. La instalación no funciona, por tanto, únicamente como contenedor expositivo, sino como un dispositivo epistemológico que activa nuevas formas de percepción y conocimiento.
En este sentido, Radix se sitúa dentro de las prácticas artísticas contemporáneas que recurren a la ecología especulativa como herramienta crítica para cuestionar las categorías tradicionales de naturaleza, especie y territorio. Más que representar el mundo natural desde una perspectiva mimética, la obra propone imaginar sus posibles mutaciones, futuros alternativos y micromundos invisibles, abriendo un campo de reflexión sobre las interdependencias entre los cuerpos, los materiales y los ecosistemas.
La instalación invita así a reconsiderar las fronteras entre disciplinas —arte, ciencia, botánica, arqueología y sonido— y a pensar el subsuelo no como un espacio pasivo o residual, sino como un archivo vivo de relaciones materiales, históricas y afectivas. A través de esta estrategia, Radix plantea una relectura del paisaje desde abajo, desde aquello que sostiene silenciosamente la superficie, y fomenta una conciencia crítica sobre las redes ocultas que articulan tanto la vida biológica como la memoria cultural.
Por: Joan J. Soler Navarro.
Doctor Cum Laude en Ciencias Sociales y Jurídicas – Rama Arte Contemporáneo en la UMH de Elche. (Alicante). Doctorando de Creación Artística/Bellas Artes. Presidente de AVCA. Asociación Valenciana de Críticos de Arte. Historiador y Crítico de Arte. Miembro del ICOM-UNESCO International Council of Museums.
Foto portada: Instalación ‘Subterra-Abyssal’ de Tania-Candiani.
